jueves, 28 de agosto de 2014

Día 1.

— Ya no escribes, ¿a qué te dedicas ahora?
— No tengo mucho tiempo - mentí.
— No tienes ideas.
— Te tengo a ti.


Los vasos siguieron acumulándose. Las idas y las venidas. El no andar para recorrer kilómetros. El deseo recorriendo cada uno de mis dedos asiendo ese cuerpo que dormita junto a mí. El verano nos arrolló como un tren en marcha. Ahogándonos en este frío. Somos dos gaviotas que se posan en el tendido eléctrico tendiendo nuestros pensamientos al sol. Pero no pensamos nada. Simplemente sabemos estar. Hoy es el primer día. Kilómetro 0.

Recogió sus cosas y salió de allí.

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